Las primeras se publicaron, obviamente, en inglés.
Mi bitácora es una de las primeras en español.
Fue comenzada en octubre de 2000, hace siete años. En esa época, al
menos en español, no se conocía el término "blog", así que llamé a mi
sitio "bitácora". En esa época publicaba, no "posteaba". Esta es la imagen de sus primeras entradas:
Desde
entonces, gracias a ustedes, mis amados lectores, la he publicado de
manera ininterrumpida, tratando de mejorarla constantemente.
Los
«blogs» cumplen este mes sus primeros diez años de vida con una
discusión sobre la paternidad de la herramienta que dio pie a la
explosión de los millones de bitácoras que pueblan hoy la Red. Parece
que siempre haya sido así, que la web siempre haya estado poblada de
millones de narraciones, muchas de ellas en primera persona, sobre las
gracias de la mascota, el crecimiento de los hijos o las tribulaciones
del coleccionista de cascos de cerveza.
La fertilidad pasmosa
-existen más de 100 millones de «blogs» en el mundo, según algunos
cálculos- y su contribución como eje de la «web 2.0» o «web social»
hacen olvidar que, en realidad, las bitácoras están, como quien dice,
en su infancia. Su estatus como herramienta omnipresente está fuera de
discusión, pero no así la paternidad del invento.
A la cabeza
está Dave Winer, el editor de Scripting News (scripting.com), un sitio
que salió a la luz el 1 de abril de 1997. Winer señaló que «hace diez
años, un weblog llamado Scripting News apareció por primera vez», por
lo que se trata del «weblog que ha aparecido más tiempo seguidamente en
la red».
Según Winer, muchos de los primeros «weblogs» crecieron a
imagen y semejanza del suyo, además con el mismo software de Scripting
News. El desarrollador, de 51 años, pionero de herramientas como RSS
2.0 (Really Simple Syndication), define el medio como «una jerarquía de
textos, imágenes, objetos y datos colocados cronológicamente y que
pueden verse en un explorador html» (una definición que, entre otros,
dejaría fuera al inmensamente popular DrudgeReport).
El título
de inventor del concepto bitácora se lo disputa Jorn Barger, un
programador futurista que asegura que inventó el término Weblog cuando,
en diciembre de 1997, creó RobotWisdom.com, un batiburrillo de enlaces
a artículos sobre cultura, libros y tecnología.
El de Winer no
es un blog, señaló Barger en declaraciones al sitio de tecnología
News.com, ya que el orden cronológico es confuso. El término weblog, en
cualquier caso, se lo atribuye Peter Merholz, de Peterme.com, y en
cuanto a su definición más «filosófica», sirva la de Winer: un «blog»
es «la voz sin editar de una persona».
Al margen de estas
discusiones, hay en su historia otros protagonistas y fechas
importantes que recordar. En 1999, Pyra Labs, una pequeña compañía de
San Francisco (California) creó la herramienta para escribir bitácoras
Blogger.
Google adquirió Blogger en febrero de 2003, lo que
supuso la introducción de la estrella de internet también en este
dominio y la difusión a su gigantesca base de usuarios. Mientras tanto,
en enero de 2001 se celebró la primera edición de los «bloggies»
(2001.bloggies.com) un concurso para destacar los mejores «blogs» en 30
categorías elegidos por el público.
En la última edición, los
«bloggies» destacaron sitios como el inmensamente popular YouTube (en
la categoría de herramientas para editar blogs), que Google adquirió el
año pasado; Cooking Diva (www.panamagourmet.blogs.com) en la de mejor
bitácora latinoamericana; o Wonkette, en la categoría de política
(www.wonkette.com).
Capítulo aparte merecen las discusiones.
Ante
la explosión de «blogs» y el papel cada vez más importante que juegan
en el panorama informativo, es una tarea urgente perfilar hasta dónde
llegan los derechos y las obligaciones de quienes los suscriben.
Dicho de otra manera: ¿Son o no periodistas los autores de «blogs» de noticias?.
Esta
es la gran pregunta ya que de su respuesta se desprende que tengan o no
los derechos y obligaciones que se atribuyen a la figura del periodista
en este país, sobre todo en lo que se refiere al derecho a mantener la
confidencialidad de las fuentes.
Un conflicto entre la
informática Apple y tres «bloggers» que publicaron informaciones que la
empresa consideraba secretos comerciales puso el asunto sobre la mesa
el año pasado, ya que se debatió si tienen o no derecho a que se
proteja su identidad. «Este es un caso importante para todos los medios
de comunicación», señaló entonces Kurt Opsahl, abogado de Fundación
Fronteras Electrónicas.
El grupo es uno de los mayores
exponentes en la protección de los derechos de los «bloggers», y
dispone incluso de una extensa «guía legal» donde expone hasta dónde
alcanzan los derechos de la blogosfera.
Para Dick Rogers,
defensor del lector del «San Francisco Chronicle», preguntarse si los
«bloggers» son o no periodistas es un planteamiento equivocado, ya que
«confunde el medio con el mensajero». La cuestión, en opinión de
Rogers, es dilucidar quiénes, de entre el abultado universo de
«bloggers», pueden llamarse periodistas.
Uno de los episodios
más controvertidos a este respecto lo protagonizó el «blogger»
independiente Josh Wolf, quien se convirtió en el «periodista» -si se
le quiere llamar así- que más tiempo ha pasado entre rejas en la
historia de EEUU. Tras más de siete meses encarcelado en California por
su negativa a revelar sus fuentes a la justicia, los jueces lo dejaron
en libertad esta semana: qué mejor manera de celebrar este décimo
aniversario.
Si deseas saber más del autor de esta Bitácora, visita
www.sergiovaldivia.com